La manzana de la discordia entre las elites religiosas
Ricardo Salazar
La píldora del día después es un elemento de discordia, entre todos los actores de la sociedad. Este martes la iglesia Católica y la Gran Logia Masónica de Chile se enfrentaron en la comisión de Salud de la Cámara de diputados al exponer sus posturas respecto de la entrega en el sistema de salud pública del Postinor 2.
En primer término, el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Alejandro Goic, manifestó que el proyecto del gobierno no regula el uso de los anticonceptivos de la manera adecuada y con una política integral. Según la autoridad eclesiástica, el texto trataría con ligereza los derechos sexuales y reproductivos, lo que, a su juicio, provoca una gran insuficiencia en el debate en la materia.
“De nada sirve la política para el día después, si no se aborda con seriedad la respuesta de la sociedad a las preguntas y desafíos del día antes. Es ahí donde las familias y el Estado deben educar para que los seres humanos sean realmente respetados en su dignidad de personas”, aseveró el obispo de Rancagua.
Goic indicó que este proyecto es la posibilidad que tiene el gobierno para salvar las limitaciones impuestas por el fallo del Tribunal Constitucional y la Contraloría, sin entregar una política al respecto y afirmó que percibe una manipulación política del tema en pleno periodo de campaña electoral.
Diferente postura mantuvo la Gran Logia masónica de Chile, que señaló que debe permitirse la entrega de la píldora, ya que no es abortiva y, por ende, no atenta contra la vida.
En este sentido, el representante de los masones, doctor Juan Antonio Bocaz dijo que “ Si fuese un fármaco microabortivo no habría ningún embarazo en cualquier momento en que se tomara. Sin embargo, si hay una falla en el tiempo de ingerirlo se provocará, sin lugar a dudas, un embarazo. Si fuese microabortivo, por supuesto que ninguna las mujeres que lo consume llegaría a provocarse un aborto”.
En tanto, desde Renovación Nacional confirmaron su apoyo a la entrega del fármaco en los servicios de salud pública. Por lo mismo, las diputadas Lilly Pérez y Karla Rubilar comentaron que las posturas contrarias a la píldora no son específicamente respecto del químico sino que parten de una visión más amplia contra los métodos anticonceptivos en general.
“Quienes están en contra de la píldora anticonceptiva de emergencia, la verdad se oponen a todos los métodos. Quiero recordar que cuando se hizo la presentación al Tribunal Constitucional, no sólo se requirió contra la píldora sino que también contra el dispositivo intrauterino, que se utiliza en Chile hace más de 40 años por más de 4 millones de mujeres chilenas” , aseguró Pérez.
Desde dicha colectividad anunciaron que están de acuerdo con la entrega de la píldora a menores de edad con la autorización de sus padres para involucrar, de esta forma, a la familia en el debate. Esta petición se podría materializar a través de una indicación que están pidiendo al Ejecutivo que para incluir en el proyecto.
En la ocasión las parlamentarias entregaron, además, una encuesta telefónica de Direct Media realizada el 30 de junio, donde el 81 por ciento de las personas consultadas indicaban que estaban a favor de la entrega del fármaco en el sistema público.